Cosas que adoro de Bruselas (II). Dar la vuelta a la manzana


Un día cualquiera, dando una vuelta por el barrio, la otra M y yo tuvimos una histriónica discusión sobre qué ciudad, Madrid o Bruselas, era más bonita arquitectónicamente, teniendo solo en cuenta los edificios de viviendas. Sin monumentos ni palacetes. Yo me puso a defender a muerte el Madrid de mis amores aunque, días después, acabé dándole la razón a la otra M –odio decir esto- y clausuré que se trataba de Bruselas. Simple y llanamente porque esto es lo que me da la ciudad con poco más de una vuelta a la manzana:

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De California, tapices y demás manualidades

Tapices de Brook & Lyn

Mi hermana es la artista de la familia. Lo mismo te hace un dibujo, que se sube a unos zancos o te toca la flauta. Siendo muy pequeña, apareció en casa con un tapiz en preciosos tonos azules e hilos desbaratados que dijo haber hecho inspirándose en la playa donde hemos pasado toda nuestros veranos de la infancia.

No voy a contar cuáles son mis habilidades con las madejas, aunque teniendo en cuenta que soy la única persona que conozco a la que le han calificado en el colegio con una E en una manualidad de costura, quizá os podáis hacer una idea. Por eso me resulta curioso hasta a mí encontrarme delante del ordenador buscando cursos –cortos, eso sí- de tapices y textiles.

Lo cierto es que los tapices son un poco como los bolsos de tejido peruano esta temporada. Siempre estuvieron ahí, no siempre nos han gustado y este verano parecen despuntar como tendencia. Y el año que viene serán lo más de lo más y estarán hasta en la sopa. Pues lo mismo. Y si no, esperad a que Zara Home saque su versión high street

Sea como fuere, a mí los tapices me tienen maravillada. Sobre todo porque da igual todo lo demás, siempre funcionan genial. Incluso en aquellas estancias del tan de moda estilo escandinavo y aun cuando su origen está precisamente en la California de los setenta. Desde luego, nada que ver.

De momento, yo ya estoy a la búsqueda y captura de un mini telar con el que llevar acabo mis obras de arte. Y, si veo que con la edad mis habilidades con el hilo no han mejorado, siempre puedo dejarme caer por las tiendas de Brook & Lyn, New Friends o Native Textile, los tres talleres con los tapices más bonitos que has visto jamás. Solo espero que, en esto de mi universo craft particular, la siguiente fiebre no sean las magdalenas.

Taller de New Friends, fotografiado para Urban Outfitters

Brook & Lyn
Native Textile
New Friends

New Friends